No es flojera: es depresión. Señales, diagnóstico y tratamiento efectivo

Cada 13 de enero se refuerza un mensaje clave: la depresión es una condición de salud real, frecuente y tratable. No es debilidad, no es falta de ganas. Cuando se detecta a tiempo y se aborda con un plan serio, se puede recuperar estabilidad emocional, sueño, energía y funcionalidad.

En Clínica Pitic trabajamos con una ruta clara: detección → evaluación → plan terapéutico → seguimiento, con enfoque humano y profesional.

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que va más allá de “estar triste”. Se caracteriza por una combinación de síntomas que duran al menos 2 semanas y afectan el funcionamiento diario (familia, trabajo, escuela, autocuidado).

La diferencia clave:

Tristeza/duelo: emoción o etapa, suele fluctuar, permite momentos de alivio.

Depresión: persistente, se acompaña de desgaste físico/mental y deterioro funcional.

Síntomas más comunes (señales rojas)

La depresión puede presentarse como tristeza, pero también como irritabilidad o vacío. Señales frecuentes:

Pérdida de interés o placer (nada “se siente igual”)

Cansancio marcado, baja energía

Alteraciones del sueño (insomnio o dormir de más)

Cambios de apetito/peso

Culpa, sensación de inutilidad, desesperanza

Dificultad para concentrarse o tomar decisiones

Aislamiento social

Molestias físicas sin explicación clara (dolor, opresión, pesadez)

Ideas de muerte o suicidio (esto es urgencia)

Si hay ideas de suicidio o un plan, no lo manejes solo: pide ayuda inmediata.

¿Cómo se diagnostica la depresión?

El diagnóstico es clínico. No existe un solo “análisis” que lo confirme por sí mismo. Se hace con:

1) Entrevista clínica estructurada

Se evalúa:

Duración de síntomas

Intensidad

Impacto en la vida diaria

Antecedentes personales/familiares

Estrés, trauma, consumo de sustancias

Riesgo suicida

2) Tamizaje (evaluación rápida)

Se usan cuestionarios validados para medir severidad y orientar el plan (ej. PHQ-9, y si aplica, ansiedad con GAD-7).

Ojo: el tamizaje no etiqueta, orienta y acelera decisiones.

3) Diferencial importante: ¿depresión o bipolaridad?

Antes de indicar ciertos tratamientos, es clave descartar historia de periodos de:

energía excesiva

poco sueño sin cansancio

impulsividad/riesgo

euforia/irritabilidad intensa Esto cambia por completo el abordaje.

¿Qué tan común es? (datos duros)

En México, mediciones poblacionales recientes estiman que alrededor de 1 de cada 6 adultos presenta síntomas depresivos. La carga aumenta en adultos mayores y suele ser más frecuente en mujeres.

A nivel estatal/local, los registros de servicios suelen mostrar mayor concentración de casos donde hay mayor población y acceso a atención, como capitales estatales.

Traducción práctica: no es raro, no es “solo a algunos”. Es un tema masivo y tratable, y por eso vale la pena detectarlo temprano.

Tratamiento: lo que sí funciona

La depresión sí tiene tratamiento efectivo, y suele incluir una combinación de:

Psicoterapia (base del tratamiento)

Especialmente efectiva en depresión leve a moderada y como pilar en moderada-severa:

Terapia cognitivo conductual (TCC)

Activación conductual

Terapia interpersonal

Resolución de problemas

Tratamiento médico/psiquiátrico (cuando aplica)

En depresión moderada a severa o con alto deterioro, puede requerirse:

evaluación psiquiátrica

farmacoterapia supervisada

control de sueño/ansiedad según caso

Estilo de vida y soporte (coadyuvante, no “lo único”)

Rutina de sueño

Actividad física gradual

Alimentación estable

Red de apoyo

Reducción/cese de alcohol y drogas (clave: sustancias empeoran el cuadro)

¿Cuándo se vuelve urgente?

Busca ayuda inmediata si hay:

ideas de suicidio / autolesión

incapacidad para funcionar (no levantarte, no comer, no trabajar)

crisis de pánico severa o descontrol emocional

consumo de sustancias para “aguantar”

psicosis (delirios/alucinaciones)

Emergencias México:

911

Línea de la Vida: 800 911 2000

Rogelio Molina / Consejero Clínica Pitic.

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